Reducción del riesgo de daño y pérdida
Al utilizar el transporte marítimo LCL, el riesgo de daño y pérdida en tránsito se reduce. Llega en un momento determinado y no solo después de 1 o 2 días. En el LTL (Menos de Carga Completa) que se maneja con frecuencia, las mercancías se cargaban y descargaban en puntos intermedios. En los envíos LCL, una vez que el contenedor ha sido cargado en el depósito de consolidación, permanecerá cerrado hasta su llegada. Este manejo reducido no solo disminuye el riesgo de daño físico, sino que también significa que las posibilidades de robo de carga o de que se pierda en el transporte se minimizan drásticamente. Para las empresas que manejan artículos de alto valor o frágiles, esta característica de carga sellada proporciona tranquilidad y seguridad. Por lo que sé, sus productos deben llegar en buen estado sin ningún daño.